sábado, 2 de febrero de 2008

Sergio del Molino: Si lo hubieramos sabido

(...)la estructura del relato podría ser detectivesca, pero el dolor no consiente a Romeo el lujo de mostrarse aséptico, ni siquiera tanto tiempo después. Por eso el texto adopta una forma fragmentaria, descoyuntada, creando poco a poco una argamasa que va trasladando al lector la angustia íntima que está instalada dentro del autor. Conforme avanza la lectura, el misterio que rodea al personaje de Chusé Izuel va pasando a un segundo plano, mientras el estupor vacío del personaje de Félix Romeo lo va ocupando todo.

A través de los textos y de los fragmentos transcritos con todos sus errores e incongruencias, aparece el Chusé Izuel que se iba a suicidar, pero lo hace a través de los ojos de Félix Romeo, y es su mirada la que prevalece y da sentido (o un no-sentido) al libro. Eso es "Amarillo": un hombre que mira sin comprender.(...)

http://sergiodelmolino.blogia.com/2008/020201-si-lo-hubieramos-sabido.php